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Política y construcción en Colombia: cómo las decisiones del gobierno afectan el precio de tu casa

Si alguna vez te has preguntado por qué construir en Colombia cuesta más cada año, o por qué los proyectos de vivienda suben de precio aunque nadie te lo explique bien, este blog es para ti. No vamos a hablar de política partidista. Vamos a hablar de algo que te afecta directamente: cómo las decisiones que se toman en Bogotá impactan el precio del cemento, la mano de obra, los créditos hipotecarios y, en última instancia, el valor de la casa que quieres comprar.

En Torres Arquitectura llevamos más de 30 años construyendo en Colombia. Hemos vivido gobiernos de todos los colores, crisis económicas, bonanzas y momentos difíciles. Y lo que sabemos con certeza es esto: la política sí mueve el precio de la vivienda. No de forma abstracta. De forma concreta, medible y real.

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El sector constructor en Colombia: un motor que lleva tres años frenado

Para entender el presente, hay que saber qué pasó. Según CAMACOL, el gremio más importante de la construcción en Colombia, el sector viene de tres años de caída permanente. Las razones son varias y están interconectadas: inflación elevada, tasas de interés altas para créditos hipotecarios y constructores, y el desmonte del programa de subsidios Mi Casa Ya.

Los números son contundentes: en 2024 se comercializaron menos de 150.000 unidades de vivienda, dejando el mercado al mismo nivel que tenía en 2012. Y aunque 2025 mostró señales de recuperación con ventas creciendo alrededor del 12%, las iniciaciones de obra cayeron casi 24%. Es decir, la gente quiere comprar, pero se construye menos. Eso no es una buena señal para quien quiere invertir a largo plazo.

¿Qué tiene que ver la política con el precio del cemento y el concreto?

Mucho más de lo que parece. El precio de los materiales de construcción no depende solo del mercado libre: depende de decisiones políticas como aranceles, salvaguardias a insumos importados, tasas de cambio y políticas energéticas.

Hoy en Colombia, un bulto de cemento gris oscila entre $38.000 y $42.000 en ferretería (dato a febrero de 2026). El metro cúbico de concreto de 3.000 psi, uno de los más usados en construcción residencial, ronda los $511.000. Y el de 3.500 psi supera los $551.000. Esos precios llevan años subiendo por encima de la inflación, y una parte importante de esa presión viene de las salvaguardias que el gobierno impuso a insumos clave importados, encareciendo la cadena de producción.

Cuando sube el precio del cemento, sube el costo del concreto. Cuando sube el concreto, sube la estructura. Y cuando sube la estructura, sube el metro cuadrado de tu casa. Así de directo es el camino.

El salario mínimo y su impacto real en la obra

En enero de 2026, el salario mínimo en Colombia subió a $1.750.905, un incremento del 23% frente al año anterior. Eso fue una decisión política. Y tiene consecuencias directas en la construcción.

La mano de obra representa aproximadamente una cuarta parte de los costos directos de una obra. Cuando el salario mínimo sube un 23%, el costo de construcción por metro cuadrado puede incrementarse alrededor de un 4% solo por ese concepto, antes de contar materiales, logística y equipos. Según datos actualizados a 2026, construir una vivienda de nivel medio en Colombia cuesta entre $2.500.000 y $3.500.000 por metro cuadrado, incluyendo materiales, mano de obra, equipos y costos indirectos.

Esto no significa que subir el salario mínimo esté mal, es una decisión que tiene argumentos sociales válidos. Lo que sí significa es que quien quiere comprar vivienda debe entender que esas decisiones tienen un costo que eventualmente llega al precio final del inmueble.

Los subsidios de vivienda: cuando desaparecen, el mercado lo siente

Uno de los golpes más duros que ha recibido el sector constructor durante el gobierno actual fue el desmonte gradual del programa Mi Casa Ya, el principal apoyo del Estado para que familias de menores ingresos accedieran a vivienda nueva. Este programa fue durante años el motor que mantuvo activo el segmento de vivienda de interés social (VIS).

Cuando los subsidios nacionales se reducen o desaparecen, ocurren dos cosas: las constructoras frenan el lanzamiento de nuevos proyectos VIS porque ya no son rentables, y la demanda de clase media y alta se concentra en los pocos proyectos disponibles, presionando los precios al alza. Para 2025, el gobierno solo tenía asignados alrededor de 20.500 subsidios Mi Casa Ya, una cifra muy baja frente a la necesidad histórica del país.

La buena noticia: ante la ausencia del gobierno nacional, varias alcaldías y gobernaciones tomaron la iniciativa. En 2025 se contabilizaron más de 118.000 subsidios otorgados por entes territoriales para apalancar la compra de vivienda nueva, con una inversión cercana a 2,2 billones de pesos.

¿Qué se espera para 2026 y por qué es un momento clave para invertir?

El sector constructor llega a 2026 en un momento de transición. El presidente de CAMACOL ha señalado que tanto inversionistas, constructores como bancos ven mejores condiciones a partir del cambio de gobierno previsto para agosto de 2026, y se espera que la demanda represada de los últimos años se libere con fuerza en ese nuevo ciclo.

Las tasas hipotecarias cerraron 2025 alrededor del 12,8%, con desembolsos creciendo más del 26% frente al año anterior. Eso significa que el crédito está fluyendo de nuevo. Y cuando el crédito fluye con demanda acumulada, los precios de la vivienda suben.

Esto tiene una implicación directa para quien está pensando en comprar: quien compre hoy o en los próximos meses, lo hace antes del repunte. Quien espere al nuevo ciclo, probablemente pague más.

¿Y en Manizales y Villamaría, cómo se vive esto?

Las ciudades intermedias como Manizales y Villamaría sienten el impacto político de forma diferente a Bogotá. Los costos de materiales son similares, pero la presión de la demanda es menor, lo que ha permitido que los precios se mantengan más estables. Sin embargo, eso también significa que quien invierte hoy en proyectos como los que desarrollamos en Torres Arquitectura, está comprando antes de que la ola de recuperación llegue con más fuerza.

En ciudades intermedias, el precio por metro cuadrado sigue siendo significativamente más accesible que en las grandes capitales, con una calidad de vida que cada vez más colombianos en el exterior están valorando. No es casualidad que cada vez más personas que viven en España, Estados Unidos o Chile estén mirando hacia el Eje Cafetero.

Lo que esto significa para ti como comprador

No tienes que ser experto en política para tomar una decisión inteligente. Solo necesitas entender tres cosas:

  • Los materiales seguirán subiendo. El cemento, el concreto y la mano de obra no van a bajar. Cada año que pasa, construir cuesta más.
  • La demanda acumulada es real. Mucha gente frenó su compra durante los últimos tres años. Cuando esa demanda se libere, los precios subirán más rápido.
  • Comprar en una empresa seria, hoy, es protegerte del futuro. No como urgencia. Como decisión informada.

La información dice que quien toma decisiones con cabeza fría hoy, en 2026, tiene una ventana interesante antes de que el mercado se reactive con más fuerza.

¿Quieres entender mejor cómo afecta esto a tu inversión específica?

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